OBSERVATORIO FORMACIÓN DOCENTE

CIAE desarrollará instrumento para identificar tempranamente Trastornos Específicos del Aprendizaje

28 de Agosto de 2018
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Se estima que unos 125 mil niños en edad escolar presentan algún Trastorno Específico del Aprendizaje, condición que afecta su capacidad para adquirir y aplicar habilidades de lectura, escritura y/o matemáticas.

El Trastorno Específico del Aprendizaje (TA) es una condición que implica alteraciones significativas en la adquisición y uso de la lectura, del razonamiento y de las habilidades matemáticas, todas las cuales no se justifican por bajo nivel intelectual, dificultades sensoriales (baja visión, sordera), desarrollo sociocultural inadecuado o falta de oportunidades escolares.

Según el déficit que presente el niño, se distingue entre Discalculia, Dislexia y Digrafía. Muchas veces, el TA se confunde con el bajo rendimiento académico, pero esta última es una condición mucho menos severa y que se logra resolver con intervenciones educativas. Se estima que, a nivel internacional, entre el 9% y el 13% de la población escolar tiene bajo rendimiento académico y que el 5% tiene TA. En Chile, si bien las estadísticas no están consolidadas, se estima que entre 225 mil y 325 mil escolares tendrían bajo rendimiento académico y, de ellos, alrededor de 125 mil podrían tener un Trastorno Específico del Aprendizaje. “Estos datos evidencian la importancia de una temprana y certera identificación e intervención de los TA, y ponen de manifiesto el impacto que tienen estos trastornos en el uso de los servicios y recursos de salud y educación especial en nuestro país”, explican Pablo Dartnell y Danilka Castro, investigadores del CIAE de la U. de Chile.

Ante este escenario, investigadores del CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile desarrollarán un instrumento que permita un mejor diagnóstico de estos trastornos.

 

El TA en Chile hoy

En Chile en la actualidad, es el profesor quien realiza la primera identificación (tamizaje) de los niños que muestran alguna dificultad en el aprendizaje, basándose en el rendimiento académico del niño en la sala de clases. Posteriormente, los niños son evaluados por los profesionales competentes en diagnóstico de TA. Sin embargo, con este procedimiento suele incrementarse el número de falsos positivos: niños enviados a evaluación profesional que tienen bajo rendimiento académico por razones no inherentes a su desarrollo cognitivo propiamente; así como falsos negativos: niños que tienen TA, pero que han desarrollado estrategias alternativas de aprendizaje que les permiten pasar desapercibidos hasta que las demandas académicas comienzan a aumentar alrededor del 3er o 4to año de escolarización.

“En el primer caso, la inadecuada identificación de los TA podría conducir a un incremento de evaluaciones diagnósticas innecesarias y/o a un incremento innecesario en la cantidad de alumnos que reciben subvención en Educación Especial, es decir, a un sobre-diagnóstico de TA. En el segundo caso, los niños con TA podrían quedar fuera de los procesos de intervención y subvención requeridos por su Necesidad Educativa Especial”, explican Dartnell y Castro, director y directora alterna del proyecto, respectivamente.

Por eso, el instrumento que desarrollará el CIAE, que contará con el financiamiento FONDEF, busca identificar tempranamente a aquellos niños en riesgo de presentar bajo rendimiento académico, y dentro de este grupo poder diferenciar adecuadamente a aquellos que tienen riesgo de TA. Esta identificación partirá de la evaluación de capacidades cognitivas básicas en niños de Educación General Básica, y permitirá distinguir entre dos niveles de desarrollo del aprendizaje: típico y atípico. Dentro del desarrollo atípico (que incluirá a todos los niños con riesgo de bajo rendimiento académico), se podrá distinguir entre niños en riesgo de TA en matemática o lecto-escritura y niños en riesgo de bajo rendimiento académico por otras causas.El instrumento ofrecerá un reporte individual con el perfil cognitivo del niño en las categorías evaluadas.

“Este instrumento podría optimizar los procesos de diagnóstico de TA y, consecuentemente, ayudaría también a perfeccionar el perfil de quiénes reciben subvenciones para Educación Especial para atención de estas necesidades educativas especiales. De esta forma no se evaluará solo la dificultad académica del niño, sino realmente la causa que la origina”, dicen los investigadores.

El equipo trabajará por dos años y estará compuesto también por otros profesionales e investigadores del CIAE, quienes contarán con la colaboración de expertas del Departamento de Neurociencias Educacionales del Centro de Neurociencias de Cuba.


Fuente: Comunicaciones CIAE

Palabras Clave: trastorno específico de aprendizaje   necesidades educativas especiales   educación  
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